Si
bien es cierto que todas las aves son susceptibles de contraer la
enfermedad, ciertas especies, como los patos salvajes, parecen ser más
resistentes a la infección. Por el contrario, las aves de corral domésticas,
sobre todo los pollos y los pavos, parecen ser mucho más vulnerables a la
enfermedad.
Los
síntomas de la gripe aviar en humanos varían desde síntomas parecidos a
la gripe típica (fiebre, tos, dolor de garganta y dolores musculares)
hasta infecciones oculares, neumonía, dificultad respiratoria aguda y
otras complicaciones graves que pueden suponer una amenaza para la vida.
En
la gran mayoría de los casos el virus de la Influenza Aviar no afecta a
personas. No obstante, se han producido casos en humanos cuando ciertos
subtipos de HPAI de aves infectadas entraron en contacto directo con
personas que tenían un contacto estrecho con aves. Es importante señalar
que el consumo de carne cocinada de aves no representa ningún tipo de
riesgo para la salud humana.